
Dime con quién andas y te diré qué tienes
La ciencia detrás de cómo tu círculo cercano influye en tu felicidad, tus hábitos e incluso tu salud.
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La ciencia detrás de cómo tu círculo cercano influye en tu felicidad, tus hábitos e incluso tu salud.

Volver al trabajo después de las fiestas patrias es difícil, pero es también el mejor momento para recordar por qué los hábitos importan más que las fechas límite.

Llegó julio y con él la pregunta inevitable: ¿avancé lo suficiente?

Entre 3.000 y 5.000 mensajes al día nos impactan sin que lo notemos — ¿cuánto de eso te está costando tu bienestar?

El cerebro humano es naturalmente perezoso — pero esa tendencia a tomar el camino corto tiene un costo real en tu bienestar.

Nació en 1968 para ahorrar energía hidroeléctrica — pero hoy la ciencia dice que le cuesta caro a tu cerebro.

Cuando planificas con intención, tu mente respira: no eliminas los imprevistos, pero al menos tienes un marco que te sostiene.

Cada pequeño hábito es una gota que moldea la roca — lo que haces cada día define quién eres y en quién te estás convirtiendo.

El lunes no es el enemigo — es tu mejor oportunidad semanal para tomar el control y construir la semana que quieres vivir.
Julio se va y la mitad del año también — momento ideal para revisar tus metas y reencuadrar lo que viene.
El lunes tiene mala fama por razones reales — jet lag social, Sunday Scaries y el choque brusco de ritmos — pero tiene solución.

Un reto práctico de una semana, con una actividad diaria para mejorar tu bienestar y tu salud mental.

Entre el teletrabajo, las responsabilidades y las expectativas, el tiempo no le sobra a nadie: tres hábitos que ayudan a poner orden y recuperar la vida.

Del doomscrolling a las casi siete horas diarias online: cuánto de tu vida se llevan las redes sociales y por qué vale la pena desconectar para reconectar.

La procrastinación no siempre es falta de voluntad: muchas veces es un problema de regulación emocional, con 5 consejos para trabajarla.

Ponerse metas para el año nuevo está bien, pero la clave está en que sean realistas y en que dependas de ti para que ocurran.

En vez de esperar al 1 de enero, te invitamos a ponerte metas reales y medibles y a empezar hoy mismo, jugando con ventaja para el año nuevo.

Alejarte de las redes y vivir un día análogo baja tus niveles de estrés casi por arte de magia, y solo depende de ti.

El “modo monje”: por qué proteger tus primeras horas del día puede transformar tu productividad y tu salud mental.