¿Cómo estuvo el 18?
Volver al trabajo después de las fiestas patrias es difícil, pero es también el mejor momento para recordar por qué los hábitos importan más que las fechas límite.
Por Matías Ibaceta

Para los que no sean de Chile, contarles que venimos saliendo de nuestras fiestas patrias. Lo que en estricto rigor se traduce en un fin de semana de asados y fiesta, pero… ¿qué viene después de todo eso?
Digo, porque volver al trabajo y empezar el lunes como si nada es una tarea complicada. Sobre todo porque mucha gente viaja y logra desconectarse durante estos días.

Yo por ejemplo, tomé al toro por las astas y ayer volví al gimnasio, a mis reuniones de trabajo y a todas mis responsabilidades en general. Debo reconocer que no fue fácil, pero es que hay veces que tenemos que ponernos por delante de todo el resto. Ya sea por fuerza de voluntad o por querer cuidar o mantener un hábito.
Y sí, porque si no lo hacemos nosotros nadie más lo va a hacer.
El mito de los 21 días
Existe la idea de que los hábitos se construyen en 21 días, lo que me parece más un mito publicitario que una regla universal, ya que los hábitos son un proceso largo y la consistencia es más importante que una fecha límite.
Sé que es difícil, sobre todo cuando nuestro feed de redes sociales se encuentra repleto de gurús con las recetas mágicas y las respuestas a todo solo a un comentario de distancia en la descripción del video. Y la verdad es que no todos somos iguales.
¿Con quién te comparas?
Por lo mismo no te compares, ni con el de instagram, ni con tu amigo influencer ni con nadie. Solo contigo mismo/a. Que el compromiso de cambio sea contigo e idealmente por un fin más grande que el de verse bien (que también es válido). Supongo que aquí me refiero a un bienestar más completo apuntando al sentirse bien por dentro, que creo que es lo que realmente importa.
Nada tiene que ser de un día a otro, los grises también son escalas válidas y sumamente valiosas en el camino por mejorar por y para nosotros mismos. Lo importante aquí es ser conscientes y no engañarnos a nosotros mismos, darnos valor y asignarnos el respeto que nos merecemos.

Así que cuando veas televisión y empiecen estos reportajes de lo que comimos en las fiestas o de que los gimnasios se empiezan a llenar en esta fecha del año, hay un botón rojo en el control para callar esas voces alarmantes y empezar a escucharte más a ti.
Los desafíos son buenos, siempre y cuando sean paso a paso, no estamos aquí para reventarnos ni demostrar nada a nadie. Estamos para construirnos y entendernos y así llegar a nuestras mejores versiones posibles.

De todo corazón espero que hayas tenido unas lindas fiestas con los tuyos, que todo esté marchando bien y que alcances todos los objetivos que buscas en los meses que vienen. Que puedas construir los hábitos que deseas, y que si sientes que necesitas ayuda para alcanzarlos recuerdes que puedes contar con nosotros.