El mejor día para empezar es hoy
En vez de esperar al 1 de enero, te invitamos a ponerte metas reales y medibles y a empezar hoy mismo, jugando con ventaja para el año nuevo.
Por Matías Ibaceta

Llegamos a diciembre, pero a qué costo.
Y así, en un 2x3 se pasó el año. Mañana empieza diciembre y todos sabemos lo que eso significa. Cierres, fiestas, gastos y quieras o no quieras, una posible evaluación personal de lo que fue tu año.
¿Eres de esas personas que se ponen objetivos el primero de enero?
Me refiero a esos como dejar de tomar o empezar en el gimnasio, por ejemplo. Personalmente conozco a muchas de esas personas, y por más que los apoyo y motivo a cumplir sus “decretos”, el porcentaje que lo cumple es realmente bajo.

Recuerdo que el año pasado pasé año nuevo con un amigo que se propuso dejar de tomar y fumar. Y partió de lujo, le dio con el deporte y libre de estas drogas legales a las que estamos tan acostumbrados por la sociedad como consumos necesarios para pasarlo bien.
Pasó el primer mes limpio y de ahí en adelante se fue cayendo hasta que en marzo ya había vuelto a su diciembre del año pasado. Ojo, no lo estoy juzgando ni criticando, de hecho, todos tenemos un amigo/a así (si es que no somos nosotros ese amigo/a 🤭).
En lo personal creo que ponernos presiones muy altas de una nunca es augurio de un buen resultado, tenemos que ser un poco más conscientes de nuestra realidad y nivel de ansiedad. Ponernos objetivos de menos a más, que sean reales y medibles, solo así podremos avanzar hacia el siguiente nivel de desempeño, y eso… eso señoras y señores, tiene un sabor especial.
Si estás estudiando son tus calificaciones, si trabajas es tu nivel de desempeño, sea lo que sea hay una vara y hay que entender que no llegar al tope exigido no significa haber fracasado. Lo importante es avanzar, descubrir que hubo un cambio o un crecimiento que te ayudará a seguir avanzando el próximo año.

¿Qué aprendiste este año?
Todos los caminos dejan aprendizajes y no hay peor perdida que haberlos transitado con los ojos cerrados. En el plano que sea, siempre es importante tomar conciencia de nuestros errores para no repetirlos, y de nuestros aprendizajes para seguir creciendo.
Yo empecé el año con una lesión que me llevó a la peor condición física que he tenido en años. Tuve que aprender a controlar la frustración, la ansiedad y el estrés. Sin embargo, en el camino me conocí más, aprendí que hay cosas que no puedo controlar y para salir de ahí tuve que entregarme a un proceso que no sabía cuanto duraría. Y aquí estoy, terminando el año más consciente y esperando el próximo para volver con todo.

Estrés de fin de año
Por esto y mucho más, te quiero compartir 5 tips que pueden servirte para bajarle al estrés de fin de año:
- Planificación anticipada: Organiza tus tareas festivas con antelación para evitar la sensación de abrumo de última hora.
- Cuida de ti mismo: Prioriza tu bienestar físico y mental. Duerme lo suficiente, come saludablemente y realiza actividades relajantes.
- Establece límites: Aprende a decir no a compromisos adicionales y establece límites claros para evitar el agotamiento.
- Tiempo para relajarte: Dedica momentos específicos para relajarte, ya sea meditando, leyendo o disfrutando de actividades placenteras.
- Preserva tradiciones significativas: Selecciona y prioriza aquellas tradiciones que son más significativas para ti, evitando la presión de hacer demasiado.

¿Por qué esperar enero?
Digo, si ya sabemos como funciona y recién mañana parte diciembre. ¿Por qué no empezar mañana mismo?
Mañana puede ser un buen día para empezar la dieta, ir al gimnasio, empezar tus estudios o incluso ir a terapia. Si ese fuera el caso, ya sabes a quien te voy a recomendar.
Así de pronto jugamos con ventaja y llegamos al año nuevo con camino hecho y nos quitamos la presión de empezar en pleno verano. De pronto tomate el día de hoy para ponerte metas y mañana dale con todo.
Hagamos de cada nuevo día una oportunidad y no una excusa (con cariño siempre).
Te mando un abrazo y no te estreses, resuelve.