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Edición N°143

¿Sabes de dónde nace el cambio de hora?

Nació en 1968 para ahorrar energía hidroeléctrica — pero hoy la ciencia dice que le cuesta caro a tu cerebro.

Por Matías Ibaceta

¿Sabes de dónde nace el cambio de hora?

¿Sabes de dónde nace el cambio de hora?

Corría el año 1968 y Chile vivía una crisis hídrica no menor. La energía hidroeléctrica era el sostén de la iluminación pública y privada y gastaba mucho recurso, lo que obligó al gobierno de la época a establecer cortes programados a lo largo del país, lo que afectaba principalmente áreas agrícolas.

En búsqueda de una mejor solución, el día sábado 2 de noviembre del mismo año, gracias a la propuesta del ingeniero eléctrico Edinson Román, se implementó el primer cambio de hora. Una medida que sería tomada solo por un año, pero que sin embargo, se estableció como decreto en 1970 y persiste hasta el día de hoy.

Animación sobre el tiempo

¿Tiene una utilidad real el cambio de hora?

Si bien al momento de ser implementado en 1969 el objetivo del cambio de hora era el ahorro de energía aprovechando al máximo la luz natural. Hablamos de un contexto de tiempo muy diferente, de ese momento a la fecha llevamos casi 6 décadas de desarrollo de tecnología de eficiencia energética hasta la actualidad.

De hecho existen estudios que demuestran que el ahorro energético con el cambio de horario no supera el 1% del consumo total. Y que el consumo eléctrico actual depende mucho más de la calefacción en invierno y el aire acondicionado en verano, por ejemplo.

¿Esto influye en mí?

Claro que sí, y aquí te cuento cómo.

El cambio de horario afecta directamente a tu reloj biológico. Tu ritmo circadiano debe reajustarse y esto puede traer sueño por la sensación de desfase horario, lo que también afecta al funcionamiento del cuerpo en general.

La cronobiología y la medicina del sueño han demostrado que este tipo de modificaciones generan una especie de "jet lag" social que afecta la producción de melatonina, desde ahí altera el sueño y nos deja más cansados, menos concentrados y con mayor estrés.

En conclusión, la falta de luz natural en la mañana y el exceso de iluminación artificial en la noche, interfieren con la producción de melatonina, dificultando el descanso y afectando la salud en general.

Animación sobre el sueño y el descanso

¿Qué puedo hacer?

Te dejo 3 tips:

Ajusta tus horarios y adecua/genera hábitos. Sobre todo aquellos que te den energía y lucidez como el deporte, la meditación guiada o el Yoga.

Respeta tus horas de sueño, no comas tan tarde y evita las pantallas al menos 30 minutos antes de dormir, recupera tu melatonina y el sueño.

No te postergues más. Acompañante de un profesional de la nutrición o de la salud mental.