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Edición N°170

Discúlpame, no sé qué me pasa hoy

Cuando el bloqueo creativo llega y la honestidad se convierte en el mejor texto que uno puede escribir.

Por Matías Ibaceta

Discúlpame, no sé qué me pasa hoy

Sentarme en este escritorio a pensar sobre qué escribirte cada semana suele ser un privilegio. Aunque en ocasiones como hoy, pasa a ser algo más complejo. Y no es que no tenga ganas, no me malinterpretes, es solo que no logro desarrollar una idea clara e interesante (como trato de hacer en cada entrega).

La vida misma

En donde no todos los días son iguales, y en donde un día más nublado que los anteriores no nos define como personas, en el rol que sea. Independiente de la frustración, de sentir que no lo estamos pudiendo dar todo.

Animación de un día tranquilo y reflexivo

¿Serán las emociones?

Y la verdad es que puede ser eso, el cansancio de la última parte del año o simplemente que nuestra cabeza nos está jugando una mala pasada. Las responsabilidades diarias, los problemas de terceros que nos terminan afectando igual, quizás el clima o incluso que no pudimos dormir bien.

Lo importante aquí es entenderlo y asimilarlo, no juzgarnos. Tratar de ser honestos con nosotros mismos y salir jugando. Tal cual como estoy haciendo en esta oportunidad.

Animación de superación y seguir adelante

Primero, porque tengo un compromiso y los hábitos se construyen sobre la marcha. Y segundo, porque transparentarlo también es humano. No todo tiene que ser perfecto ni mucho menos instagrameable, la vida es mucho más que eso y es en estos pequeños episodios de bloqueo en donde se curten nuestras habilidades y nuestra palabra construye peso. El lenguaje construye realidad y así suma y sigue.

Si hoy estás teniendo un día nublado (como yo), sientes que no estás al 100% o que no lo estás logrando, recuerda que nada es para siempre, que fallar es natural y que mañana es una nueva oportunidad para empezar de nuevo, reinventarnos e incluso reivindicarnos si fuese necesario.

Animación de cierre animada

Antes de despedirme, quiero agradecer a quienes constantemente se dan el tiempo de responder estos correos con cariño y a los que no, también. Quien sabe, quizás con esta honestidad aguda logro pasarlos al lado Mindy de la vida y sumarlos a esta hermosa comunidad en búsqueda del bienestar y el autocuidado.

Un abrazo y nos leemos más despejados la próxima semana ;)