MindyBrain News
Archivo
Edición N°89

¿Quién soy?

Una reflexión honesta sobre las dudas, los miedos y la bifurcación de caminos que aparecen al tener que tomar decisiones importantes.

Por Matías Ibaceta

¿Quién soy?

¿Quién soy? ¿Qué estoy haciendo?

Sé que nadie me preguntó, pero dudo ser el único al que le pasa. Especialmente en esos momentos donde tengo que tomar una decisión importante y me mareo. Me sumerjo en las profundidades de mi propio caldo de cabeza y me doy más vueltas que un perro para echarse en su cama.

Es raro, porque efectivamente hay cosas en las que corto y defino como un campeón, y hay otras que me hacen cuestionarme todo. Y entre medio me pregunto, ¿será tan importante como para que me afecte tanto? Y mientras trato de bajarle el perfil aparecen como desfilando por la alfombra roja una serie de inseguridades, casi que enumeradas, para volver a establecer el caos en mi.

Animación sobre dudas e inseguridades

Me cuesta entenderlo, me cuesta asumirlo, me cuesta soltarlo. ¿Te ha pasado alguna vez a ti también?

Supongo que de eso se trata, remarla y remarla con eso que llaman fe. ¿Pero hasta qué punto?

Reconozco que entre más años cumplo más siento como estos miedos e inseguridades se manifiestan físicamente en el colón, la espalda o en lo que sea que el sistema nervioso tenga a mano para manifestarse. Aún trato de leer qué quiere decirme, pero me cuesta.

Animación sobre el sistema nervioso y el cuerpo

Y si llego a encontrar un momento de lucidez en el silencio, es solo para cuestionarme quién soy y qué estoy haciendo. Al final fueron mis hechos, mi propia búsqueda la que me llevó hasta este punto de inflexión donde me cuesta saber qué hacer.

Por un lado pienso: La vida es corta, hay que aprovechar hoy ya que uno nunca sabe hasta cuando dure todo esto.

Y por el otro lado siento: No puedo perder el foco, hay que seguir avanzando hasta llegar a la meta. Algún día miraré para atrás y veré que todo el esfuerzo valió la pena.

Animación sobre una bifurcación de caminos

Y aquí vamos de nuevo, en esa bifurcación donde solo tú eres responsable del camino que elijas. Personalmente no creo que haya una opción buena y una mala. Creo que independiente del camino lo importante son las lecciones que aprendes en él, para bien y para mal.

Yo aprendí a no dar nada por sentado y lucho constantemente para que eso no condicione mi capacidad de soñar. Digamos que soy un soñador razonable con miedo al presente, lo que irónicamente es lo mismo que me alimenta a seguir en lo mio.

A estas alturas ya no sé si escribí esto para ti o para mi pero creo que nunca está de más sentarse a escribir/reflexionar. En esta edición en particular quiero agradecerte a ti y a todos los que nos leen semana a semana y mandan mensajes de buena onda, hacen que todo valga la pena.

Si te gustaría que escribiese de un tema en particular, te invito a compartirlo por correo. Si te gustaría empezar terapia para reflexionar acompañado de un profesional, te invito a Mindy. Si te gustaría compartir cualquier cosa, aquí te leo.

Animación de cierre del newsletter

Un abrazo a todos los que se sintieron identificados con este extracto, y a los que no también.