Todo tiene su fin
Una reflexión honesta sobre los ciclos de la vida: nada es para siempre y cada cierre trae un nuevo comienzo.
Por Matías Ibaceta

Y aunque aún nos quedan 9 días de verano, la verdad es que éste se nos va a la vuelta de la esquina. Llegó marzo y no te voy a dar la lata de lo que eso significa porque con tener que enfrentarlo ya es más que suficiente.
Sin embargo, no me refiero solo al verano, sino que a la vida misma. Todo son ciclos, etapas, lo que comienza siempre tiene un fin, ya que en lo práctico nada es eterno, más allá del legado que podamos dejar en el mundo.
Hoy no vengo con frases motivacionales, vengo con dudas e incertidumbre. ¿Será un buen año?, ¿lograré cumplir mis objetivos?, ¿tendré salud y la energía suficiente? Preguntas sin respuesta.

La verdad no lo sé, pero estoy abierto a lo que venga. Todo cierre de ciclo trae consigo un nuevo comienzo, y supongo que eso es lo que más me gusta. La incertidumbre de volver a sentirme un principiante, un ignorante respecto a algo y tener la posibilidad de volver a aprender.
Volver a jugar a sentirme niño, o al menos a darle permiso para salir a jugar al niño interno que llevo dentro, el mismo que espero no hayas perdido.
El tiempo es juez y a la vez lienzo, no presiona pero no perdona. Y siempre que estés despierto/a es un buen momento para aprovecharlo. Si partes en un trabajo nuevo, si eres padre o madre primeriza, si cuidas a un adulto mayor. Recuerda que nada es para siempre y todo ciclo tiene su cometido y final.
Si estás atrapado o atrapada en un problema o situación incómoda, recuerda que nada es para siempre. Y como decía mi abuelita, no hay mal que por bien no venga.

Sé que vivimos tiempos complicados y que como humanos sentimos, que nuestras emociones se empapan de lo que ocurre a nuestro alrededor, pero créeme que todo va a pasar.
Como el verano, que termina un ciclo hermoso para darle el paso al otoño, el que también tiene sus tiempos. Supongo que el mensaje de hoy se traduce a:
Nada es para siempre.
Disfruta cada ciclo.
Aguanta que todo va a pasar (incluso marzo).
Este mensaje no pretende nada más que ser un rayito de sol para ti, estés donde estés y te encuentres pasando por lo que sea. Un recordatorio de que siempre es un buen día para pensar en nuestro bienestar y un abrazo lleno de cariño si como yo hoy traes más dudas que certezas. Porque te puedo asegurar que esto también tiene un aprendizaje y un fin.
Saludos!