Garfield y el amor propio
La voz chilena de Garfield esperó más de cuatro décadas por su reconocimiento, y ese gato naranja que tomaba lasaña sin pedir permiso tenía algo que enseñarnos sobre dejar de postergarnos.
Por Matías Ibaceta

Meeaaawww 😸
La semana pasada fueron los Premios Caleuche, que para quienes no están familiarizados, es algo así como nuestro premio Oscar local. Un evento que realiza Chile Actores para reconocer la industria del teatro, cine y actuación en general.
Una instancia donde además se reconoció la trayectoria de Sandro Larenas, un nombre que de por sí quizás no te dice mucho. Pero si te cuento que es la voz oficial de Garfield en castellano, quizás recuerdes (y si po, chileno 100%).
Y esto me hizo pensar en 2 cosas, la primera fue su frase de: «No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy» y pensé en mí.

¿Y eso?
Se acerca mi cumpleaños y no, no tengo temas con la edad. Aunque sí con los objetivos por cumplir. Me puse a pensar en rápido y caí en cuenta que pese a que muchos de mis objetivos profesionales habían avanzado, quizás los más personales no tanto.
Es algo que estoy seguro que nos pasa un poco a todos. Postergar lo nuestro, lo propio y lo personal. Por algo más de conjunto, como el trabajo o la familia. Avanzamos en diferentes campos pero a veces nos dejamos en pausa porque «otro día será» o «ya lo voy a hacer».
Y me refiero a desde ir al dentista hasta tomarnos vacaciones, cualquier actividad que sea necesaria o en nuestro beneficio, pero que siempre puede esperar.
Ese gato tenía un mensaje en la vida, si quería una lasaña, la tomaba. Si quería una siesta, también. Pueden decir lo que quieran de Garfield, pero el gato tenía amor propio. Sí, quizás un poco extremista, pero no menos cierto ni válido.

La perseverancia que no se ve
Y la segunda cosa que me hizo pensar fue en la perseverancia. Don Sandro esperó más de 4 décadas por un reconocimiento. Y así como todos, Ana Tijoux viene haciendo música desde 1998 (e incluso antes) para llegar a ser la artista de reconocimiento internacional que es en la actualidad, solo a modo de ejemplo.
«Nada bueno llega rápido» y «el tiempo pone todo en su lugar» cobran un nuevo sentido desde la perspectiva en la que si te estás esforzando quizás no veas la meta cerca, pero ten claro que más temprano que tarde vas a llegar, con esfuerzo y dedicación. Y quizás un poco de lasaña también (no te rindas).
También recordé lo lindo de la infancia, donde nuestra preocupación era la tarea y no llegar tarde a clases. En mi niño interno y en todo lo que pude haber aprendido de ese gato naranjo antes, para no dejar para mañana lo que puedo hacer hoy.
Yo me aburrí de postergarme, así que este año estoy tomando decisiones que me pongan incómodo y nervioso, esas son las que me gustan. ¿Y tú?, ¿listo/a para ponerte como prioridad este nuevo año?