El tiempo en las canas
La guerra diaria contra las canas se convierte en una reflexión sobre el paso del tiempo, lo que hemos aprendido y lo que todavía queremos vivir.
Por Matías Ibaceta

Odio las canas 👨🏻🦳
Vengo saliendo de mi pelea diaria (conmigo mismo). Y es que no sé que me dio con hacerle la guerra a las canas. Cada mañana, cuando me levanto y me veo al espejo, he desarrollado la conflictuante costumbre de sacarme las canas de la barba. Agarro una pinza y ahí voy una por una, como si estuviera dando puntos a un tejido. Y lo peor, es que nunca termino ganando.
Dicho sea de paso, acabo de googlear lo de que si te sacas una cana salen más, y es solo un mito falso. Sin embargo, es impresionante como me siguen creciendo más cada vez que lo hago.
A estas alturas no sé si es una lucha contra hacerme viejo o un hobbie adictivo, lo que sí es ineludible es el reflejo en ellas del imperdonable paso del tiempo.

Digo, si entre más canas se equipara en nivel de experiencia, desarrollo y aprendizaje, supongo que está bien (aunque en verdad no quiero más canas). Pero qué sería de mí si esos parámetros, por el contrario, no reflejaran un avance (y aquí me voy poniendo más profundo).
Más tarde que temprano mi barba y mi pelo perderán la lucha y el blanco se comerá al negro. Sin embargo, no es como luces si no lo que haces con ese tiempo. En qué lo gastas y con quien lo compartes. A veces creo que estamos cada vez más encerrados en nosotros gracias a los audífonos y los teléfonos inteligentes y menos conectados con el resto y con nosotros mismos.
¿Recuerdas mi correo pasado?
Desde que fui diagnosticado por un doctor me puse a escuchar mejor mi cuerpo y desde la semana pasada me he estado dando cuenta de síntomas, sensaciones o molestias que el estar cumpliendo con la automatización del siglo 21 no me dejaba percibir con claridad.
Un aprendizaje más, traducido en canas, pero en positivo.

Por otro lado, me pongo a pensar en todo lo que no he aprendido o realizado hasta la fecha. Y créeme, no quiero esperar a más canas para que esas cosas sucedan. Cosas como la salida que le debo a mis sobrinos o el paseo a la playa que me gustaría realizar con mi madre. Y así un montón de cosas a las que no le asignamos el tiempo concreto por vivir en el limbo del cumplir al resto más que a nosotros mismos.
Así que ya está, no pienso dejar pasar ni una cana más para que las cosas sucedan y creo estar a tiempo de recuperar el control del tiempo, o al menos intentarlo de la manera más consciente posible.
¿El mensaje?
A estas alturas, supongo que necesitaba esta reflexión más para mi que para otros, pero de igual manera espero que te sirva.
No dejes pasar el tiempo (ni las canas). Aprovecha este último tiempo del año y concreta. No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy y escúchate, siéntete y trabaja en serte fiel.

Te mando un abrazo enorme, lo mejor en lo que va quedando del año y como siempre… te leo 👀