Darwin, ¿tenía razón?
Somos la especie que camina erguida, habla en cien idiomas y aun así no ha aprendido a resolver sus conflictos sin armas — ¿qué clase de evolución es esa?
Por Matías Ibaceta

Darwin, ¿tenía razón? 🐒
El último tiempo he estado dándole vueltas al concepto de evolución, sobre todo respecto a la humana. Me parece curioso el sentido que toma la definición de la palabra para diferenciar entre una especie más o menos evolucionada que otra.
La ciencia define la evolución humana como el proceso de cambios biológicos y morfológicos que ha experimentado la especie Homo sapiens desde sus ancestros homínidos hasta la actualidad, un viaje que se originó en África hace entre 4 y 7 millones de años.
Este proceso incluye el desarrollo de características como el bipedismo, el aumento del volumen craneal, la capacidad de crear herramientas, el uso del fuego y el desarrollo de la cultura y el lenguaje.

Según concepto, somos evolucionados. Por caminar en 2 pies, por tener la cabeza más grande y un montón de otras condiciones físicas permeadas por formas de vivir, costumbres y dinámicas de supervivencia, o como dirían los más evolucionados… lifestyle.
El hecho de vivir en una constante automatización de la vida, donde todo puede llegar a tu casa en 2 clicks, Chat GPT lo resuelve por nosotros (o nos ayuda en gran parte) y el wsp reemplazó la llamada y el darse el tiempo real de compartir con el otro. Me hace cuestionar el concepto.
Sin embargo, tenemos un arma poderosa
La palabra. Tenemos significados, significantes, gramática, tiempos verbales, adjetivos, sinónimos, antónimos y toda una ciencia en diferentes idiomas y alfabetos, somos una torre de babel en sí misma, con una cultura del discurso.
Por lo mismo me cuesta entender que teniendo esa herramienta en pleno 2025 todavía se sigan resolviendo problemas con armas, se siga contaminando el planeta y sigamos perdiendo personas porque el bullying pudo más que ellas.
Problemas diferentes, quizás. Pero todos con el mismo punto en común, la palabra.

Si tan solo pudiéramos evolucionar en como nos comunicamos. Aprender a expresarnos sin miedo a ser juzgados y afrontar lo que me puedan decir de vuelta. Pelear por encontrar el acuerdo, uno justo donde idealmente se avance, se progrese, se evolucione.
Lo mismo con las emociones. Venir a terapia es un espacio para verbalizar lo que piensas, lo que sientes o lo que te esté pasando, nada más. Según mi concepto, es un espacio de evolución donde puedes ejercitar la palabra, el intelecto y el corazón (juntos y por separado).
A veces hasta a mi me cuesta encontrar las palabras para escribirte, pero me doy el espacio, el tiempo y lo disfruto.

Y aunque los cambios sociales toman un montón de tiempo, tanto que puede ser que no los veamos, es bueno aportar desde donde cada uno puede. Entendiendo que somos una especie y todo lo que hacemos tiene un impacto en otro/s y eso es algo que merece respeto y entendimiento, evolución en su máxima expresión.
Espero que donde sea que llegue el camino sientas el avance, disfrutes el proceso y logres tu evolución.
Palabra.