Vacaciones: no estás solo/a
Las vacaciones no son un lujo sino autocuidado: por qué necesitas darle descanso a tu cuerpo, aunque no sea en verano ni en la playa.
Por Matías Ibaceta

Vacaciones, ¿privilegio o necesidad?
Recién salido del horno, la cuarta versión del estudio de la mutual de seguridad señala que el 61% de las personas no logra desconectarse del trabajo durante sus vacaciones, entre otros números que vale la pena analizar.
Donde un 23% señala seguir altamente conectado a sus labores. Un 42% tomará 2 semanas y solo un 20% se tomará 3 semanas de vacaciones.
Y tú, ¿tomarás vacaciones? ¿Cuánto tiempo?

El estudio además señala que no tomar vacaciones puede ser muy perjudicial y desgastante para la salud física y mental. De hecho, la Organización Mundial de la Salud ha cifrado en 12 mil millones de días de trabajo los que se pierden por la ansiedad o la depresión que genera la actividad laboral.
Ahora, y siendo realistas, no basta solo con la intención, también tiene que ver con el tiempo y los recursos. Desgraciadamente el estudio no señala al porcentaje de gente que NO se puede tomar vacaciones.
¿Son realmente necesarias?
¡Claro que sí!

En psicología se utiliza un maravilloso término llamado… autocuidado.
Lo que tiene que ver con darnos un espacio/tiempo para preocuparnos de nosotros y estar bien. De la forma que más sentido nos haga y siempre pensando en uno mismo.
Y sí, también es cierto que no todos tenemos los mismos recursos, posibilidades, ni contextos. No quiero ni pensar lo costoso que puede ser para una familia con 4 hijos tomarse 2 semanas de vacaciones. Pero finalmente y como dice el dicho, cada uno sabe donde le aprieta el zapato.
Por otro lado…
Como emprendedor o independiente, sé lo difícil que es llegar a encontrar estos espacios. Sobre todo cuando tu proyecto está partiendo o pasando por momentos en que necesita que estés 110% enfocado en eso.

Mi invitación en este tipo de casos es no postergarse, quizás no serán 2 semanas de vacaciones, pero un fin de semana en la playa, en el campo o en un camping donde sea, también ayudan.
Y a los que aún así no la ven factible, paciencia, y a no quemarse o pasarse de la cuenta. Recuerda, el cuerpo también somatiza la sobreexigencia de manera sabia y a la fuerza, y créeme por experiencia propia, que sé de lo que estoy hablando.
No tiene por qué ser en verano, no tiene por qué ser en la playa, no tiene por qué durar una cierta cantidad de tiempo en particular. Pero sí debes encontrar el tiempo y dejar descansar lo más preciado que tienes… tu cuerpo.

A todos los que siguen dándole duro a la chamba, no están solos. Quizás incluso es un buen momento para empezar terapia, o con el cambio de hábitos alimenticios que tanto has estado pensando.
Como quiera que sea, la salud mental no se toma vacaciones y en Mindy estaremos felices de recibirte y acompañarte en cada uno de tus procesos ya sea invierno, verano, fuera o dentro de Chile y a la hora que más te acomode.
Un abrazo y que tengas un buen jueves.