El ánimo del sin ánimo
Tranquilo/a, es solo un día
Por Matías Ibaceta

Hoy no tengo ánimo de nada y esa es la verdad. Ayer me frustré un montón porque las cosas no sucedieron como yo esperaba y nada, volví a casa derrotado y cabizbajo pero sabiendo que es parte del proceso.
Es que sé que se me va a pasar y no me va a ganar. Hoy no tengo ganas de nada, pero quizás mañana sí, o pasado, o cuando sea.
Durante estos ya 6 años relacionándome con la salud mental he entendido que nada es para siempre, ni siquiera tus peores días. De hecho, estuve un montón de rato solo tratando de pensar la temática de este newsletter, hasta que decidí ser honesto y ocupar este espacio para salir de ahí.

Porque ahí está el desafío, intentar de que esas sensaciones frustrantes o negativas no te quiten el día. Porque la realidad es que tengo un montón de responsabilidades y pendientes con los que cumplir y sí, quizás hoy me cueste un poco más motivarme, pero lo que no puedo permitirme es fallarme.
Siempre dependiendo del contexto. No es lo mismo tener un mal día que perder un ser querido. Por lo mismo, siempre me pongo el parche antes de la herida y pienso… “siempre puede ser peor”. Ya que si no me doy ánimo yo mismo, no me voy a quedar esperando a que un tercero venga y me saque de esta merma anímica.

El otro día preguntando a un amigo por el estado de salud de su madre que se encuentra delicada, éste me preguntó de vuelta que cómo estaba yo, a lo que respondí: “Tengo mis cosas”. A lo que me miró y me dijo: “Pero qué problema vas a tener tú”.
Y en general soy más de escuchar los del resto que de transmitir los míos, razón por la que entiendo su apreciación pero al mismo tiempo confieso haber sentido una invalidación del ser. ¿Te ha pasado lo mismo?
Todos pasamos por días, situaciones y realidades diametralmente diferentes, por eso es importante no suponer y reemplazar ese acto por el de la empatía previa. No asumir que alguien está bien ni cuestionarlo si no lo está. La vulnerabilidad es una hermosa capacidad que las máquinas nunca podrán quitarnos, y ponerle etiquetas antes de entenderla solo coarta nuestra posibilidad de manifestarla.

Escribo esto porque sé que más de uno o una que lo lea tampoco estará pasando por su mejor día, quiero que sepas que no estás solo ni sola y que solo es un día. Y que un día no te define sino la sumatoria de ellos.
Si hoy estás feliz y a full, aprovéchalo al máximo para grabarlo en tu mente cuando no lo estés. Ya que supongo de eso se trata la vida, aprender a convivir con nuestras emociones y estados de ánimo, sean cuales sean, de la mejor manera posible. Para así conocernos y hacernos más fuertes.
Recuerda, el cambio es interior y personal. Y para estar bien para el resto primero debemos estar bien para nosotros mismos.
Y tú, ¿cómo estás hoy?
Te leo 🤓